jueves, 3 de julio de 2014

Historias


Regalando historias una vez más,
quiero comenzar con muchas a la vez,
un triste colibrí,
una triste sirena,
un sonriente ruiseñor
o un nostálgico halcón,
que todas son verdaderas
sin que nadie haya influido en ellas.
Unas serán mejores,
y otras peores,
algunas con un final feliz
y otras con un final fatal,
pero lo que yo tengo claro una vez más
que yo soy quien dirige esas historias,
y nadie
ni el hombre más sabio del mundo,
podrá decirlo más claro o más alto,
yo soy quien dirige mi historia.
Ya tuve bastante tejemanejes,
improperios y mangantes,
que quería que hiciera,
deshiciera a su antojo,
basta ya
me planté
no dejé hacer nada más
y dije un no tan grande
que ya no todo terminó.
Viajaré con un nuevo rumbo,
a sitio tan remotos
que me hagan olvidar,
sentir nuevas sensaciones
y ser yo mismo,
como un águila
que vuela sin rumbo
pero consecuente con sus actos.
Nunca se sabe lo que encontraras,
pero lo que venga,
bienvenido será,
no se sabrá si esa historia
será buena o nefasta,
esto es la vida,
no un camino de rosas,
pero se afrontará,
como bien se pueda,
pero eso sí,
siendo uno mismo.

Javier Tiene Sueño

03/07/2014

lunes, 16 de junio de 2014

Rabia y más Rabia

Rabia por no saber como actuar.
Rabia por no saber como afrontar.
Rabia por no tener valor de decir.
Rabia por no saber.
Rabia por no poder decirlo.
Rabia por no canalizarlo.
Rabia por gente.
Rabia por tenerla.
Rabia por ser como soy.
Rabia por ti.
Rabia por el mundo en el que vivo.
Rabia por el egoísmo.
Rabia por la nostalgia.
Rabia por la felicidad.
Rabia por la tristeza.
Rabia por los sentimientos en general.
Rabia por mi organismo.
Rabia por mi cuerpo.
Rabia por mi tristeza.
Rabia por mi alegría.
Rabia por la tierra que piso.
Rabia por mi gente.
Rabia por no estar con vosotr@s.
Rabia por mi mala cabeza.
Rabia por mi conducta.
Rabia por mi bordería.
Rabia por no comprender.
Rabia por no afrontar acontecimientos.
Rabia por no mirar al pasado, presente ni futuro.
Rabia por lo desconocido.
Rabia por lo conocido.
Rabia por lo que puede suceder.
Rabia por lo sucedido.
Rabia por la amistad.
Rabia por las majaderías.
Rabia por sentir.
Rabia por no sentir.
Rabia por el silencio.
Rabia por el ruido.
Rabia y más rabia.
Rabia por todo.
Soy un rabioso y lo reconozco,
pero luego pienso
recapacito y reflexiono
y veo las cosas con claridad,
hay que dar un vuelco,
un giro de tuerca
y dar un paso
y otro más
y otro más
para que todo se vaya,
para que no vuelva,
para que no suceda
y se quede en su lugar.
Miro la vida pasar
y sigo viendo a ese niño,
inocente y sencillo
que sigue cometiendo los mismos errores,
pero soy humano,
algún día lo sabré afrontar,
pero una cosa tengo clara,
soy como soy,
sin trampa ni cartón.
Un día despertaré
y esa Rabia se irá,
la afrontaré
la masticaré y la engulliré,
la dejaré a un lado
y seguiré el camino seguro.
Como me pasa ahora mismo,
la estoy dejando,
se marcha,
adiós,
hasta la próxima vez,
tarda en venir,
y si lo haces
déjame,
quédate poco tiempo
y marchítate
sin que yo me de cuenta.
Este escrito me ha ayudado,
por un momento de Rabia
se ha ido
 y me he quedado tranquilo.
Adiós maldita, adiós.

Javier Tiene Sueño

16/06/2014

lunes, 7 de abril de 2014

Los sueños, sueños son

Todos los días “Al despertar”
veo a mis sueños pasar,
a un lugar diferente
de una forma coherente.
Intento recordarlos,
no hay manera,
se me escapan,
no dejan que entre en ellos,
se volatilizan con una rapidez
que mi mente los deja correr,
como ríos de gloria
de los paisajes de Moria.
Me dejan tal sensación
que parece la más bella canción,
de un lugar encantado
en el que nunca he entrado.
Un día me encontré con uno
el más bello y oportuno,
que me dedicaba la mejor sonrisa
de una persona que no conocía,
y me enseñaba a reconocer
a ese amor que iba a perder.
Me escapé de allí,
no lo pude resistir,
corrí como un leopardo
para dejar ese espanto
para entrar en otro
mejor y más hermoso.
Pero no lo recuerdo,
solo veía un enebro
de paz y armonía
que allí me quedaría.
No quería salir de allí,
estaba como en otro sueño
pero al final elegí irme
y dejarle otro dueño.
Ya no volví a ese lugar,
extraño pero eterno,
pero si vuelvo a entrar
no lo dejaría escapar,
ya que era una paz sanadora
que no pasaban las horas.
Quiero dormir,
que venga el dios Morfeo,
para llevarme
al mundo de los sueños
para vivirlos con empeño,
y recordarlos infinitamente
y tatuados eternamente.
Sin un día los recuerdo,
los escribiré sin remordimiento,
para que os vengáis conmigo
pero no en forma de castigo,
sino viajar todos juntos
a un mundo de ensueño.
Ahora me voy a soñar,
o al menor intentar,
para cuando me levante
poder recordar ese instante
que me sentía un mortal
dentro de mi burbuja de cristal.

Javier Tiene Sueño
07/04/2014

jueves, 6 de febrero de 2014

Incertidumbre

Nunca tengo la certeza de lo que puede suceder en mi vida hasta que pasa. Llega esa incertidumbre que sabes como reaccionar y no como afrontarlo. Pienso que todo llegará poco a poco y sin reparos, pero hasta que llega ese momento, tengo intriga, intranquilidad y mi cuerpo no se acostumbra hasta que llega. Y cuando te llega la certidumbre, después de segundo, minutos, horas, días… se te calma todo el cuerpo, te relajas y ya sabrás como afrontarlo.

La incertidumbre significa que tu futuro es incierto. Es una gran duda que invade tu vida y mente. Cuando no sabes qué va a pasar con tu vida, resulta difícil tomar decisiones o dilucidar que camino seguir, de manera que puedes sentirte como si estuvieras atrapado en un cruce de caminos sin un solo letrero que te indique hacia dónde dirigirte.

Esperas aquella llamada que nunca llega; esa sensación que se te fue en un momento de tu vida; un soplo de viento que se llevaron tus palabras; ese roce que tuviste con una persona a la que quieres; el beso que tiene ganas que llegue; tocar ese cuerpo que deseas… Tantas y tantas incertidumbres que no sabes si va a llegar el momento de que eso se haga realidad. No puedes pensar en otra cosa y pasas por varios estados en tu vida.

El primero de todos es la ansiedad. Tal vez no sabes qué hacer y necesitas hacer algo y comienzas a dar palos de ciego que no te llevan a ninguna parte y puede que incluso empeoren las cosas. Sientes inquietud, tienes problemas para dormir, estas angustiado y te sientes impotente.

Después, cuando la situación de incertidumbre continua, comienza a aparecer un estado de ánimo más deprimido, es decir, más apático. Es como si fuera una fuerza que te detiene a seguir dando esos palos de ciego o actuando impulsivamente. Te deja sumido en un estado de vacío, pero la cual puede surgir una nueva serenidad y tranquilidad que te permita ver las cosas con más calma y pensar más detenidamente.

Con lo cual, lo mejor que puedes hacer es aceptarla. De repente, te quedas inmóvil, sin hacer nada porque no hay nada que puedas hacer ya que has empezado a aceptar tu realidad. Reconoces la situación de incertidumbre en la que te encuentras y reconoces que es dura, estresante… darte cuenta de lo que sientes, que necesitas ayudas y reconocer que no tienes las respuestas, los medios ni los recursos para afrontarla. Lo que significa ver la verdad tal como es.

Tras esa aceptación, puedes hacer dos cosas. Resignarte y acatar lo que venga y seguir con ese desánimo y apatía que no puedes ni respirar o esperar y a ver que sucede. Procuras seguir con tu vida diaria, ir al trabajo, estar con tu familia y amigas, hablar por teléfono, mirar tus redes sociales,… No te olvidas de esa incertidumbre, solo estás esperando, que las circunstancias se vayan desplegando por sí solas, sin forzarlas. Esperas y observas. De vez en cuando piensas, buscas respuestas pero no es algo que ya te interese y dejas que tu cuerpo y tu inconsciente se ocupe de buscar respuestas, mientras tú esperas con paciencia, fluyendo con tu propia vida.

Poco a poco, tu mente se va despejando, las ideas van surgiendo, las dudas empiezan a aclararse, vas encontrando respuestas y empiezas a ver el camino con mayor claridad. La incertidumbre empieza a disiparse. Y lo más importante que has hecho para no dejarte hundir por la situación ha consistido en aceptarla y esperar con paciencia. Y es que a veces la solución está simplemente en la actitud que decidas adoptar. Y es esa actitud, no las grandes ideas o los golpes de suerte, la que al final te saca del atolladero.

Por ello y para concluir, dejas esas incertidumbres que tienes en tu vida, busca una respuesta, poco a poco y con tiempo, que no sea lo que te coma todo tu ser y veras las ideas más claras para afrontarla lo mejor posible. A mi al menos me está haciendo efecto desde que estoy con esto y espero que a vosotros también.

Javier Tiene Sueño

06/02/2014

martes, 14 de enero de 2014

Se nos ha ido un año más. “Adiós” 2013, “Bienvenido” 2014

Se marchó un nuevo año
y espero que venga otro como los de antaño,
porque no quiero volver a lo vivido
y deseo otro más agradecido.
Empezó con nuevas esperanzas,
grandes expectativas,
ilusión y añoranzas,
cogiendo el toro por los cuernos,
¿Y que dejaron?
Reproches por decir,
lágrimas sin bendecir,
meros retratos sin finanzas
pero nunca con mentiras.
Paro un momento y deseo recordar
aquella palabra para desanudar
lo poco que he podido sentir
por no poder estar junto a ti.
Se que yo lo he querido,
no es por ti,
no he podido olvidar,
aquello recordar,
tengo claro que te he perdonado,
pero no olvidado,
te deseo lo mejor
y espero con fervor
que algún día puedas estar a mi alrededor.
En ese camino me encontré sueños,
canciones nuevas,
y directos esperados,
de mis añoradas divas
y de grupos de ensueños,
que me hicieron sentir como el que más
y dejar a un lado mis dramas.
Mis amistades fueron las mismas,
pero se incluyeron más damas,
también caballeros
que me ha encantado conoceros,
no va a ser fácil olvidaros
porque voy a contabilizaros,
para que no os vayáis
ya que me dais
la fuerza suficiente
para yo sea consciente.
Dejamos en el aire una ley sin aprobar,
demos el derecho a derribar
una barrera
que no tenemos que alabar,
tenemos un derecho a elegir,
si es así,
no nos obligues a seguir.
Subida de impuestos,
recortes con defectos,
mas pobreza en nuestro país
pero vosotros no lo notáis.
Antes de terminar,
estaba en un nuevo trabajo,
ya era hora,
en el que viajo
después de tanto tiempo
como si estuviera en el Olimpo,
se que no es definitivo,
pero me siento activo,
no perderé la esperanza
y tampoco la confianza.
Por eso digo te “Adiós
agradecido, pero con pocos elogios,
quédate donde estás
porque no me confortas.
Bienvenido” nuevo año,
deseo que no haga tanto daño,
no te quiero pedir mucho,
pero tengo ese derecho
de poder expresar una vez más
sin querer difamar,
que tenga buena salud,
un nuevo trabajo,
conservar a mis amistades
y que se haga justicia.
No pido mucho,
ni que fuera un alud
ni un relajo,
pero eso sí,
no me defraudes.
Esta vez viviré un presente,
y no un futuro,
ya que da igual lo que cuente
pero quiero que seas puro.

Javier Tiene Sueño


14/01/2014

lunes, 23 de diciembre de 2013

Palabras sin sentido

Hace tiempo que no escribo un poema o algo parecido en mi blog. Por eso desde hace un tiempo me puse y no me venía nada a la cabeza. Hasta que me puse delante de mi cuaderno de bitácora (muchísimas gracias por el detalle my Little sister) y dije tienes que hacer lo posible para que salga algo.

Y aquí está, son unas cuantas líneas, que no tienen ni pies ni cabeza. Pensamientos o sentimientos, o mejor dicho, palabras que se me pasan por mi cabeza y lo plasmo, tal y como me parece. Y una cosa dejo claro, no es por nadie ni por nada esto que he escrito hoy aquí. Lo vuelvo a repetir, líneas sin sentido que han salido así.

Jugué sin red a la hora de la verdad,
por eso me siento que no vale la pena esperar,
esa promesa que nunca volverá,
que no se hará realidad.
Palabras que se quedan en esas cuatro paredes
de la que te fuiste, como viniste.
Se perderán y se irán sin regresar
por el camino que no llega a ninguna parte,
como suele pasar,
cuando por esa puesta te marchaste.
Sin remordimientos y sin rencor,
pero no vuelvas a decir que fuer por mí,
ya que esto es cosa de dos,
aunque yo ya puse mi granito de arena  para irme,
no podía aguanta,
no podría pensar más,
no podía mentir,
no podía expresar,
no podía volver,
ya era un imposible para mí.
Pasó el tiempo,
y juego de forma distinta,
sin conjeturas con el futuro,
pero con mis sentidos en el presente.
Veo que ya no estás en mí,
he pasado esa página,
caíste en picado de mi cabeza
y no volverá a mí.
Tengo otros sentimientos,
no los voy a renegar
quiero mi historia de cuento
y empezar a caminar.
Miro alrededor,
veo la vida pasar
y veré con ojos de merodeador
mi nuevo caminar.

Es cortito, intenso pero sin sentido, por eso se queda aquí plasmado para que lo tengáis presente. Hasta más ver mi queridos lectores y Felices Fiestas, Feliz Navidad y Año 2014.

Javier Tiene Sueño

23/12/2013

lunes, 11 de noviembre de 2013

Nunca

Nunca se cuantos caracteres emplearé al escribir una nueva entrada en mi blog. No lo pienso y así pasa que normalmente siempre escribo de lo mismo. No tengo nuevas ideas o no se si será buenas o mala. Pero todo lo que pongo en este pequeño diario que tengo, las escribo desde lo más hondo de mi ser y sin trampa ni cartón. Me muestro tal y como soy. Sin que nadie me diga lo que voy a hacer (que ya tengo bastante con lo que me dicen para que también esto tenga que ser lo que me impongan) porque esto es mío y solo mío y de nadie más.

Nunca encuentro las palabras adecuadas para expresar todo lo que llevo dentro de mí (y es mucho por lo grande que soy). Si son buenas, me cuentan mucho más ya que no estoy acostumbrado. Sin embargo, cuando son malas no me hace falta ni pensarlo, salen sin más, como un aguacero de ideas de mi mente.

Nunca llueve a gusto de nadie. Y menos va a ser a mí. Que como un simple mortal, veo la vida pasar y no encuentro nada ni nadie que cambie como soy. Es decir, tengo una meta en mi vida (que será larga o corta nadie lo sabe) y espero que se cumpla, más pronto que tarde. Aunque no se puede mirar al futuro, sin tener un presente para llegar a la meta que tengo prevista. No la puedo adelantar. No viene a cuento pero solo puede decir, que si sigue para delante, seréis los primeros que lo sepáis.

Nunca imaginé lo que podría pasarme por la cabeza, cuando pienso en todos los pensamientos que tengo y querría que se me cumplieran. Pero claro, soy un ser racional y como dijo Descarte “Pienso luego existo”. Doy vueltas a tantas cosas a la vez que no doy abasto. Y pasa lo que pasa después, me entra ese sentimiento de tristeza, abatimiento e irracionalidad. No encuentro esa salida para salir corriendo y solucionar todo lo que tengo en mí. Pero, me armo de valor, cojo el toro por los cuernos y digo, sigue adelante que sino te ayudas a ti mismo, nadie lo va a hacer. Ya que, últimamente me doy cuenta, que no estoy contando muchas cosas de mí. Me las guardo, no quiero preocupar a nadie y falta que hace, porque todo el mundo tiene sus problemas y comentarlas y dar pena, no soy así. Tengo el poder suficiente para armarme de valor y seguir para delante y que pasen cuanto antes (ahora mismo estoy bien, pero son sentimientos que he tenido en estos meses de ausencia).

Nunca podré dar las gracias a mis ángeles que me cuidan desde donde están. Me acompañan como cada día y les hablo siempre que puedo y que mi cabeza me permite. Puedo decir, que últimamente han estado más cerca de mí que en anteriores veces. Me han guiado, escuchado y comprendido como nadie lo han hecho, desde la soledad de mi habitación. Y les voy a seguir necesitando ya que nunca se sabe lo que puede pasar, pero ellos siempre me darán esa respuesta (aunque se que no me contestan ni están en cuerpo presente, pero están ahí y se que desde la más lejana de las estrellas donde se esconden me cuidan y protegen) que necesito.

Nunca diré de esta agua no beberé, porque se que lo voy a hacer. Se me pasa por la cabeza que no tengo que decir esto. Y lo hago, no falla lo suelto tal y como lo pienso. Pero es que es mi defecto, o como me han comentado, es una virtud. Porque sino digo lo que pienso luego a la larga me viene lo que me pasa bastantes veces, que exploto. Y pago con quien no tiene que ser todo lo que tengo guardado. Y no puede ser. Siempre intento decir a la gente lo que pienso, aunque no siente bien, soy así y no voy a cambiar. Me equivocaré y tendré que comerme mis palabras, pero no se quedará en mi mente para no dar vueltas a un mismo tema. Se suelta y tienes la sensación de estar a gusto contigo mismo y libre sin que tu mente te esté “No lo digas, no lo digas, no lo digas”. Nunca llueve al gusto de nadie. Y a mi me pasa con esto. Soy un bocazas, lo reconozco, no me callo, así pasa, remordimientos de conciencia.

Nunca tendré el valor de dar las gracias a esas personas que me han ayudado tanto desde que tengo conocimiento. Desde pequeño han estado ahí, a las duras y a las maduras. Dándome esos consejos, que yo siempre he recibido con agrado en algunos casos y con desagrado en otro. Pero lo dicen por mi bien para que no me de ese cabezazo que me he dado en tantas ocasiones. Pienso que tarde o temprano, me tendré que armar de valor y darles las gracias por esta ahí en cada momento (y más desde hace tanto tiempo por la situación en la que me encuentro), por escucharme y ayudarme. Yo no soy de dejarme entrar en mi ser, pero tendré que aprender para agradecérselo de alguna forma y lo sabréis también.

Gracias mis seguidores por leerme y por estar ahí siempre, espero que una vez más encontréis en este pequeño relato una parte que no sabéis sobre mí. Aunque creo que soy muy transparente y me dejo ver, pero nunca se sabe como acertar y a quien contar todo lo que te ocurre. Pasar un buen día y hasta la próxima cibernautas.

Javier Tiene Sueño

11/11/2013