jueves, 14 de marzo de 2013

Una lágrima se va...


Sin nada que decir, sin nada que contar, solo puedo declarar que una lágrima vaga por mi mejilla sin rumbo y no sabe a donde va a parar. No sabe porqué salió de ese pequeño ojo que tenía como compañero, pero última mente se le han ido muchas amigas que estaban con ella y no sabe el porqué. Creo que puede dirigirse a esa persona que solloza últimamente más de la cuenta. Le hace la pregunta ¿Por qué lagrimeas tanto? Y yo la contesto sin pensarlo.

No estoy preparado todavía para afrontar muchas cosas que me están pasando. Veo tanta desigualdad, intolerancia, impotencia, ira, rabia, tristeza, alegría, humildad (todo junto o por separado) que la única manera que veo para ser como soy es soltando unas lágrimas y quedarme tan agusto que después veo la vida un poco con mejor perspectiva. Con esto no quiere decir que me encuentre mal, todo lo contrario, estoy mucho mejor que haces unos meses. Se ve todo más claro pero una de las formas que tengo es llorar para dejar atrás algunas cosas.

Ya me gustaría a mí dejarla en su sitio, pero van por otro lado. No las puedo retener, salen y me dejan un buen sabor de boca. No quiero que se queden dentro de mí sino quieren ellas. Las dejo, no las quiero, que salgan sin más. Son libres para ir a cualquier parte, sino quieren estar conmigo. Pero digo bien alto, gracias lágrimas mías por dejarme tan bien el cuerpo y con ganas de más.

Grandes personalidades de todas las épocas has descrito muy bien que son las lágrimas y quisiera compartirlas. Son pequeñas frases que te hacen pensar y te dejan un buen sabor de boca. Aquí las tenéis:

ü  A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas. Maurice Maeterlinck (1862-1949) Escritor belga.

ü  Después de la propia sangre, lo mejor que el hombre puede dar de sí mismo es una lágrima. Alphonse de Lamartine (1790-1869) Historiador, político y poeta francés.

ü  Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor. Stendhal (1783-1842) Escritor francés.

ü  No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas. Lope de Vega (1562-1635) Poeta, novelista y dramaturgo español.

ü  Las lágrimas son la sangre del alma. San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

ü  Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece. Juana de Ibarbourou (1895-1979) Poetisa uruguaya.

ü  Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho. Pitágoras de Samos (582 AC-497 AC) Filósofo y matemático griego.

ü  Cada lágrima enseña a los mortales una verdad. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.

ü  Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar. Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.

ü  Desprecia al hombre orgulloso que se avergüence de verter lágrimas. Louis Charles Alfred de Musset (1810-1857) Poeta francés.

Creo que ya me conocéis un poco o eso creo que yo, que yo no guardo mis sentimientos. Los expreso tal y como lo siento, sin trampa ni cartón. No lo puedo remediar, soy así y no puedo cambiar. Veo una película con un poco de sentimiento y ahí viajan por mi mejilla. Oigo una canción, veo un caso que me interesa, veo injusticias o una cosa más fácil, veo mi situación como estoy y navegan sin rumbo esas gotas de sal. Será porque a lo mejor soy una nenaza o porque no tengo la suficiente fuerza de voluntad para reprimirlas, pero no puedo cambiar. No se hacerlo. Es superior a mis fuerzas. Salen y ya no puedo parar. Pero tengo claro una cosa, los hombres si que lloran, aunque diga en una canción de Miguel Bosé que no. Yo recomiendo que las dejéis escapar, peregrinen, corran, se desplacen, rueden, exploren y vagan para que no se queden dentro de ti y te sientas mejor contigo mismo. Es una recomendación que doy nada más, a mi me surge efecto y creo que me va muy bien. Y si señores soy un llorón, pero orgulloso de serlo.

Lindas gotas de sal
que no me hacéis ningún mal,
quiero seguir siendo vuestro amigo
ya que no sois jamás un castigo.
No tengo reparo en veros pasar
ni tampoco abrasar
esa débil piel
que no se parece a la miel.
Salen porque sí,
por nada en particular
por algunos sentimientos
que algún día se solucionarán.
Llegan a ser grandes compañeras
y con ellas traerás
un mar en calma
que me llene la palma.
No os tengo ningún rencor,
siempre seréis el licor
que me llega de mi pequeño corazón
hasta quedarme sin razón.
Una cosa más,
antes de acabar,
nunca os olvidaré
a ninguna de vosotras
ya que me habéis enseñado
a ser mejor persona
que por todo se apasiona.

Sin más os digo, pero no con lágrimas en la cara, sino con una sonrisa en la boca, que echaba de menos estos escritos, que han costado, pero más vale tarde que nunca. Más pronto que tarde me veréis otra vez por aquí, sino al tiempo. Voy a volver a cogerlo con muchas ganas. Hasta más ver.

P.D: son reflexiones que hago y sentimientos encontrados nada más, no estoy mal.

Javier Tiene Sueño